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La Sala Penal Nacional que ve la acusación fiscal contra el general EP ® Daniel Urresti, por el caso del asesinato del periodista Hugo Bustíos, ha devuelto el expediente al fiscal acusador para que subsane ciertos vacíos de la acusación y aparentes contradicciones. Lo que le da cierto respiro a Urresti, aunque su situación penal sigue aún incierta.

Sin embargo, queremos resaltar el aparente aislamiento del otrora "capitán Arturo". Llamó la atención que Urresti públicamente subastara su espada de oficial de nuestro Ejército, el de Bolognesi, con el argumento de que no contaba con dinero para contratar a los abogados para su defensa. Ciertamente fue un gesto vergonzoso, cuando se sabe que todo militar cuenta con la defensa legal que el Ejército ofrece para casos como este. Fue una muestra de desconfianza en su institución. Quizás se arrepienta que durante el juicio donde se sentenció al coronel La Vera –su jefe en el cuartel– y al mayor Vidal–"Ojo de Gato"– no los apoyó en la afirmación de que los asesinos de Bustíos habían sido los terroristas. Solo señaló reiteradamente que él no salió del cuartel en ese fatídico día y que no sabía nada de lo sucedido; que se había enterado del asesinato por la prensa.

Posteriormente, cuando el mayor Vidal –acusado de ser el autor material del crimen– declarara que fue el "capitán Arturo" el verdadero asesino, no dudó en declarar que cómo se le iba a creer a "un delincuente". Y que él nunca había salido a patrullar, pese a que los informes del Ejército decían lo contrario, aduciendo que estos muchas veces contenían mentiras. Así, el silencio de sus compañeros de armas es bastante notorio. Por último, sabe que de su candidatura presidencial dependen muchas cosas.