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Encontrándose el 22 de abril de 1997 en una diligencia judicial del proceso entablado por su esposa, el presidente Alberto Fujimori recibió la llamada telefónica de Vladimiro Montesinos que le decía: "El cerdo y los tres chanchitos están en el horno". El presidente contestó: "¡Proceda!"; Montesinos le transmitió la orden al general Nicolás Hermoza. El entonces coronel EP Willian Zapata condujo la exitosa y arriesgada operación, donde pagaron con su vida los terroristas secuestradores que asaltaron la casa del embajador del Japón.

Sin embargo, cuando ya se ponía a salvo el primer grupo de rehenes, alguien advirtió a los policías que resguardaban el círculo exterior de la casa que uno del MRTA, camuflado como rehén, intentaba huir. Dos policías lo redujeron y dieron aviso al jefe del equipo del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) que había ingresado a la casa después de la operación.

Al emerretista capturado se le conocía con el seudónimo de 'Tito', los policías fueron los suboficiales Raúl Robles y Marcial Torres, y el teniente coronel EP Jesús Zamudio era el responsable del SIN en el escenario del rescate; el que sabe con certeza qué ocurrió con 'Tito'.

La investigación policial (atestado policial 04-Dirpocc-Divamp-PNP, de mayo del 2002) concluyó que la muerte de Eduardo Cruz © 'Tito' había ocurrido después de que fuera entregado por los dos suboficiales de la Policía Nacional a Jesús Zamudio.

Esta versión era congruente con la dada por el ex rehén japonés Hidetaka Ogura. Como se conoce, Zamudio, reo contumaz, se encuentra prófugo hace más de 10 años ¿Por qué razón?

La decisión última de la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), obliga al Estado peruano a reabrir el caso 'Tito' pero salvando de cualquier responsabilidad a los comandos.

¿Hubo una orden superior para matar a 'Tito'? ¿O fue una decisión inconsulta de Jesús Zamudio? Lo que está claro es que 'Tito' no pudo suicidarse con un tiro en la nuca.