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Recta final de unas elecciones desacreditadas y llenas de sospecha, algo que temo que vayamos a pagar caro más adelante. Baste decir que el 57% cree que el Jurado actúa por "razones políticas".

¿Quién va a acompañar a Keiko en segunda vuelta? Ya está descartado Alan, quien ahora se dedica a lanzar ataques racistas y xenófobos, dando cuenta del tamaño de su decadencia.

PPK tiene a su favor asociarse con la experiencia y estabilidad en un momento turbulento, en el que Keiko, por lo que ella significa y por lo que causa en sus opositores, transmite más bien preocupación por el futuro. Su debilidad está en él mismo. Por ejemplo, las torpes, inaceptables y contraproducentes declaraciones contra Verónika Mendoza.

Y ya que estamos en Mendoza, su fuerza es su frescura y novedad personal, que entusiasma a muchos jóvenes. Su debilidad es la fácil asociación con Humala, proyecto al que ella perteneció. Lo refuerza el que haya presentado a un equipo de gobierno fácilmente asociado a la suma de los fracasos de Ollanta y Villarán.

Barnechea está en el medio de ambos. Posición ambigua, ya que puede robarles votos a los que no quieren alguien tan conservador como PPK ni tan radical como Mendoza. Pero, por lo mismo, vulnerable a perder votos de ambos lados.

Como pocas veces, hay tres eventos decisivos en estos diez días. Primero: la decisión final del Jurado Nacional de Elecciones sobre Fujimori. Apuesto doble contra sencillo que ratificará la decisión inicial. Y triple contra sencillo a que ello aumentará el antifujimorismo. Segundo: el debate del 3 de abril. Baste recordar que Enrique Cornejo, en el debate del 2014, combinando habilidad y suerte, pasó de casi nada a 17%. Tercero: la marcha del 5 de abril. Creo que va a ser multitudinaria y que afecta a Keiko Fujimori; poco quizás en la primera vuelta, pero mucho para la segunda.