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KEIKO: Tiene casi 40% y lo que le falta conseguir es poco. Tiene una presencia nacional muy importante y llegada a los sectores más pobres. Para muchos, que ya controlen el Congreso puede ser garantía de un gobierno fuerte. Hay temor a que un gobierno de PPK en minoría parlamentaria pueda ser fuente de inestabilidad. Muchos van a querer darle una oportunidad y creerle cuando dice que ha cambiado. Keiko va a ser vista por muchos como alguien joven con la vitalidad necesaria para gobernar el Perú en tiempos difíciles. No necesita que los otros sectores políticos la vean como el mal menor, sino solo un empujoncito de los indecisos.

PPK: En todas las últimas encuestas está por encima de Fujimori y, en la más reciente de Ipsos del 7 de abril, le lleva siete puntos. Como su votación ha estado principalmente en Lima y Arequipa, de hacer una buena campaña, tiene casi todo el país para crecer. Para muchos, que los fujimoristas ya controlen el Congreso y encima ganen el Ejecutivo es demasiado, y buscarán balance de poderes. Muchos temen que un gobierno de Fujimori vaya a ser asediado rápidamente desde las calles y el país se haga ingobernable. Muchos no le creen a Keiko cuando dicen que ha cambiado. PPK va a ser visto por muchos como alguien experimentado que puede aportar la serenidad que se necesita para gobernar el Perú en tiempos difíciles. En mayor o menor grado, todas las otras fuerzas políticas lo verán como un mal menor.

¿QUIÉN GANARÁ? Salvo factores imponderables que alteren la actual correlación de fuerzas, será aquella o aquel que tenga la capacidad de hacer una campaña más inteligente, que le dé más tranquilidad al electorado de que no viviremos en inseguridad y en el medio del tumulto; que muestre, más bien, capacidad de gestionar el Estado de manera eficiente y honesta. En otras palabras: quien logre ser el mal menor.