Se esperaba más. El canciller Roncagliolo tuvo una postura ambigua en la sesión de la OEA. (David Vexelman)
Se esperaba más. El canciller Roncagliolo tuvo una postura ambigua en la sesión de la OEA. (David Vexelman)

Al cierre de esta edición proseguía la Asamblea General de la OEA, donde la propuesta de los países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) que pretende debilitar a la Relatoría Especial para la Libertad de Expresión, modificando su sistema de financiamiento, no lograba consenso porque los cancilleres reunidos en Washington no se ponían de acuerdo en torno a la reforma de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

Ecuador, Venezuela, Bolivia y Nicaragua ejercieron una fuerte presión para que no se cerrara el debate, pese a que llevaban más de 10 horas de discusión, señalando que la CIDH tiene "persistentes distorsiones" y actúa en función de los intereses estadounidense. Incluso propusieron prolongar el debate hasta el 2014, aunque luego aclararon que la discusión debe continuar "el tiempo que sea necesario".

Ricardo Patiño, ministro de RR.EE. de Ecuador, insistió en la idea de prohibir que la CIDH y sus relatorías obtengan recursos propios a través de concursos internacionales y que subsistan exclusivamente con los fondos de la OEA, propuesta que las organizaciones defensoras de los derechos humanos y de la libertad de prensa han denunciado que afectaría su funcionamiento.

La iniciativa de resolución que se discutió ayer, y que los países del ALBA no querían aceptar, indica que los cancilleres se comprometen a lograr el pleno financiamiento del Sistema Interamericano de Derechos Humanos a través del presupuesto regular de la OEA, pero que, mientras se alcanza ese compromiso, se invita a los países miembros, a los Estados observadores y a otras instituciones a que continúen realizando contribuciones voluntarias "preferentemente" sin fines específicos.

PERÚ SEDE DE LA CIDHNo obstante que el Gobierno ha manifestado públicamente que el régimen del presidente Ollanta Humala es respetuoso de la libertad de expresión, el discurso del canciller Rafael Roncagliolo fue ambiguo porque mostró su apoyo a la aspiración de conseguir que el financiamiento del sistema se logre con el fondo regular de la OEA –no dijo nada sobre la obtención de recursos propios– y, además, ofreció al Perú como sede de la CIDH.

Cabe recordar que fue Ecuador el país que planteó que dicho organismo salga de la esfera de Estados Unidos.

DATOS

- El Gobierno del Perú anunció que va a hacer contribuciones a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, pero no especificó los montos.

- Estados Unidos anunció una contribución de 1 millón de dólares; México dijo que aportará US$600 mil; Argentina, US$400 mil, y Chile prometió un "aporte suplementario".