Desastre. En el ‘Día de los Inocentes’, Perú fue una broma. (EFE)
Desastre. En el ‘Día de los Inocentes’, Perú fue una broma. (EFE)

BILBAO.- Nos quemaron como muñeco de Año Nuevo y en la cenizas del cuerpo que un día fue, encontramos desorganización, desorden, improvisación y cero estrategia. La selección peruana fue goleada 6-0 (ojo no es tenis, es fútbol) por País Vasco y nos regaló, como cierre del 2013, una vergüenza más para digerir lentamente.

La situación se veía venir desde que Roberto Mosquera no tenía jugadores para entrenar. La Agremiación (entidad que organizaba el partido) jamás presionó a sus futbolistas para que acudan a la convocatorias y la FPF se hizo de la 'vista gorda'. Hubo pocos días para entrenar y el técnico Mosquera aceptó el cargo más por cumplir un sueño personal.

De allí que no sorprendiera que ante 27 mil personas en el estadio San Mamés, Perú fuera un desastre con tres centrales al fondo como Vílchez, Ramos y Balbín (que nunca había jugado juntos). A los 12' Aritz Aduriz, empujó el balón rechazado por el poste y a los 22' Roberto Torres aumentó aprovechando un mal despeje de Christian Ramos. A los 40', tras otro error defensivo', Aduriz empezó a crear la goleada.

En la segunda parte Imanol Agirretxe (48' y 52') y Markel Susaeta (80') nos devolvieron a casa con seis goles y una humillación más. Que de una vez se acabe el año por favor.

DATOS

- Perú empezó las acciones con: Delgado; Walter Vílchez, Ramos y Balbín; Advíncula, Cruzado, Yotún, Óscar Vílchez, Bazán y Benavente; Chávez. Luego entraron: Penny, Gambetta, Merino y Céspedes.