notitle
notitle

Fritz Du Bois,La opinión del directordirector@peru21.com

Así tenemos que no podemos recordar otro periodo en nuestra historia en el cual hayamos tenido proyectos de inversión por 41 mil millones de dólares embalsados y con riesgo de ser desaprovechados. Más aún, es inevitable ya sea ante la hostilidad o cansados por el retraso que los inversionistas simplemente se aburran de esperar y se marchen a otro lado.

Con lo cual habríamos perdido la mejor oportunidad que hemos tenido para lograr sostenidamente un nivel de crecimiento alto y, así, poder desarrollarnos.

En realidad, llama la atención que, pese al peligro de un eventual frenazo, el Gobierno no esté preocupado. Incluso ellos mismos han creado una de las principales causas del embalse con la consulta previa, proceso que formalizaron hace 18 meses, pero que aún no tienen idea de cómo manejarlo. Por otro lado, esa mezcla de confusión y desgano se filtra a todas las instancias del aparato burocrático, por lo que importantes sectores para la inversión se encuentran al día de hoy paralizados.

Por ejemplo, es inexplicable el motivo por el cual el ministro de Energía y Minas pierde el tiempo jugando a potentado petrolero con el dinero de los peruanos, en lugar de estar levantado las trabas que han postergado tanto proyecto en el sector a su cargo. Mientras que no entendemos la reticencia a entregar concesiones para nuestra inadecuada infraestructura. Al ciudadano que no tiene agua o que vive aislado le importa un pepino si la obra que tanto requiere la realiza el sector público o el privado. Al final, la inversión y el crecimiento que se han logrado les pertenece a todos los peruanos y el Gobierno no tiene derecho a desperdiciarlos. Así que ya es hora de salir del letargo.