notitle
notitle

Juan José Garrido,La opinión del directorComo todos los años, el encuentro empresarial CADE 2013 trajo consigo una serie de interesantes reflexiones y propuestas. A diferencia de otros encuentros, este giró alrededor de las reflexiones de jóvenes peruanos empresarios, líderes cada uno de ellos en sus sectores, ofreciendo sus perspectivas y propuestas para crecer en este competitivo mundo.

Gracias al estudio realizado por Ipsos podemos asimismo destacar algunas conclusiones generales sobre la percepción empresarial en los entornos político, económico y social.

En primer lugar están las percepciones generales sobre el progreso del país: 84% de los asistentes creen que el país está progresando, frente a un 13% que sostiene que estamos igual y un 3% que estamos retrocediendo. Interesante comparar este resultado con el quinquenio entre el CADE del 2006 y el del 2010, donde el promedio optimista se situó en 92.6%; desde el CADE 2011 a la fecha el promedio es 75.3%. La notable evolución del 2011 (53%) al 2012 (89%) sin duda marca el compromiso del empresariado con las líneas generales del gobierno (el "crecimiento con inclusión"). Habría que preguntarse porqué la baja del 89% del 2012 al 84% actual.

Una de ellas podría ser la caída en las proyecciones económicas del presente año, sustentada, en parte, en errores identificados con el mandatario. Lo cual nos lleva a una reflexión: fue una muy buena decisión del presidente Humala presentarse en CADE y reafirmar sus objetivos frente al empresariado.

En segundo lugar están las percepciones sobre el equipo ministerial. En este campo hay poco espacio para la duda: la opinión mayoritaria está a favor del mismo. Y es que, valgan verdades, pocas veces el Perú ha tenido un gabinete como este: técnica y moralmente, la gran mayoría son de lujo. El premier Villanueva, cuyas primeras apariciones han sido muy destacables, así como los ministros Castilla, Saavedra y Albán aparecen con una alta aprobación. Es un merecido reconocimiento a dichos profesionales y, por ende, al mandatario. Esta aprobación, además, contrasta con la desaprobación de aquellos políticos que, por una u otra causa, efectivamente están perdiendo capital político (Alan García, Alejandro Toledo y Keiko Fujimori).

Sobre las principales prioridades, pues apuntan a un empresariado preocupado y educado sobre las restricciones de largo plazo para el desarrollo nacional: calidad educativa, infraestructura, seguridad, instituciones, gestión pública y sostenes sociales. Nuestro empresariado entiende y comparte la preocupación general, poniendo como primera meta (con el 86%) la reducción significativa de la pobreza para el 2021. El 65% de los encuestados cree que los avances, en este punto, han sido entre grandes y moderados.

Como cuarto punto sería importante destacar la importancia de la productividad y la innovación en el desarrollo empresarial local. 37% de los encuestados creen que son líderes en su campo (del 26% que creía lo mismo en el 2011); un notable avance que, sin duda, implica la apuesta en este rubro y que se puede confirmar al revisar la fuerte inversión en bienes de capital que se han realizado en los últimos años.

Ciertamente, pareciera que nuestro empresariado se siente preparado para asumir cualquier reto; si a ello sumamos que contamos con un equipo ministerial de primer nivel, pues todo recae en el liderazgo que nos lleve al bicentenario. Si el presidente Humala se decide, podemos llegar al 2016 con una envidiable posición competitiva. Ojalá asuma el reto y lidere la agenda pendiente.

Finalmente, no queda sino felicitar a Ricardo Briceño por el extraordinario encuentro, a IPAE y su presidente Gonzalo Aguirre, así como a los empresarios participantes. Este fue un CADE que significará un punto de comparación en el futuro. ¡Felicitaciones!