LAS CELEBRACIONES. Playa León Dormido, por su ubicación, fue uno de los principales refugios. (Fidel Carrillo)
LAS CELEBRACIONES. Playa León Dormido, por su ubicación, fue uno de los principales refugios. (Fidel Carrillo)

Un cielo limeño cubierto de fuegos artificiales, cábalas con los mejores deseos, playas abarrotadas de personas en carpas multicolores. Así arrancó el 2014 en Lima.

Uno de los principales puntos de encuentro fue la playa León Dormido, donde la gran cantidad de botellas vacías de licor daban cuenta de que las celebraciones para recibir el nuevo año habían sido hasta el amanecer.

Sin embargo, otras personas optaron por celebrar en el barrio, en la casa o en alguna discoteca. No faltaron los imprudentes conductores que causaron accidentes, así como delincuentes que aprovechaban la resaca de algunos para arrebatarles sus pertenencias.