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arielsegal@hotmail.com

Esta semana el equipo de fútbol Dnipro de Ucrania protagonizó la final de la Copa de la UEFA en Varsovia y perdió con el campeón del año pasado, el Sevilla F.C., en un partido de alta competitividad.

¿Qué hace especial al Dnipro? Deportivamente, cuando un equipo desconocido llega a esta instancia luego de vencer a clubes con historia de larga data y jugadores reconocidos es, de por sí, una hazaña, pero el fútbol nos proporciona sorpresas como cuando Grecia ganó la Eurocopa del 2004.

Lo especial de esta historia es que el Dnipro llegó hasta donde llegó a pesar de la guerra civil que ocurre en Ucrania, razón por la cual no pudo jugar ningún partido como local en su estadio de la ciudad Dnipropetrovsk, uno de los centros metalúrgicos del país.

También el Dnipro es el club con más jugadores nacionales de todos los que llegaron a los campeonatos europeos, cuestión que parece desafiar a la (i)lógica de una guerra en una nación dividida entre nacionalistas ucranianos y descendientes de rusos o rusoparlantes.

La ironía es que siendo Dnipropetrovsk una ciudad con población mayoritariamente rusoparlante, todos los partidos de su equipo se disputaron en la capital Kiev o en lugares de Ucrania occidental, donde las mayorías se identifican con Europa y no con Rusia. Sin embargo, al igual que los futbolistas del club, nacidos a todo lo largo de Ucrania, los fanáticos del fútbol de ambos bandos del conflicto apoyaron al equipo como representantes de un solo país.

El logro del Dnipro es símbolo de lo que podría ser una Ucrania reunificada bajo la convocatoria del presidente Poroshenko en su intento de que todos sus ciudadanos se unan por un mismo proyecto nacional.