(GEC)
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-El último H-13 revela que Marco Arana se ha erigido dictador del Frente Amplio, purgando a los excongresistas Rozas, Morales y Cevallos de ese partido. Los tres le reclaman democracia, además de acusarle de no darles cuentas del más de millón de soles recibidos por subsidio estatal. Arana no es un angelito: entró al Congreso anterior atrasando a un correligionario suyo en un acta electoral. El líder antiminero cuenta con el apoyo de los dos Lenin (Checco y Bazán) y de su ex RSS en la actual bancada del Frente Amplio.

-Suena cheverengue que el funcionario Rubén Cano de PCM sea el encargado de la campaña oficial contra el COVID. Cano, columnista marxista de LR, fue nada menos que asistente del recordado publicista Luis Favre, gran apoyo de Villarán (de quien mi vecinito fue su chochera) y Humala. Hasta ahora el fiscal Pérez no recaba la declaración de Favre, quien sabe mucho de las movidas brasileñas en nuestro país. ¿Por qué?

-Óscar Ugarte fue el ministro que firmó esa desgraciada norma sobre el nivel de oxígeno medicinal que terminó garantizando un duopolio y con eso todas estas muertes por no existir una oferta suficiente por eso. Si Ugarte fuera fujimorista o aprista, habría sido crucificado por Vizcarra, los medios oficialistas, el IDL, el MP, las redes, etc., y estaría respondiendo por eso. Pero como es de izquierdas, no pasa nada.

-Yo que Vizcarra hubiera nombrado al expremier Zeballos como nuestro embajador ante la Santa Sede (el Vaticano) antes que premiarlo en la OEA. Además de también ganar US$15 mil mensuales como en Washington DC, allí Zeballos podría orar todos los días en la grandiosa Basílica de San Pedro para salvar su alma, la de Vizcarra y la del exministro Zamora, que tantos muertos hemos tenido en nuestro país por la incompetencia sideral de estos tres contra la plaga.

PD.: Ya solo faltan 331 días para que se largue Vizcarra…