[Opinión] Aldo Mariátegui: Sigan durmiendo nomás (antes de ser degollados).
[Opinión] Aldo Mariátegui: Sigan durmiendo nomás (antes de ser degollados).

Siguen las advertencias sobre el gran peligro que corremos al poner en manos de un ministro de Defensa de corazón antaurista los muy próximos ascensos militares, tal como lo escribí aquí ayer. Recientemente, un alarmado general EP (r) Roger Zevallos ha reiterado eso mismo en el programa de Beto. Salvo Expreso, no he visto que ningún otro medio se ocupe ayer del asunto, que es muy serio. Después ustedes no lloren y me digan que “no lo vinieron venir”, que “nadie nos advirtió”, que “estaban ocupados en sus asuntos y no tenían tiempo para pensar en esas cosas”, “que ya no se informan porque se deprimen”, “que ya todo se arreglará solo”, que “peores cosas hemos pasado”, que “Dios es peruano”, que creían que “era mejor pasar de todo”, que pensaban que “Willax, Expreso, este servidor y otros exageraban”, que “el peruano es muy bueno como para hacer daño”, que “el peruano es un gran capitalista en el fondo”, que “la Corte -IDH nos defenderá”, que “Estados Unidos no va a permitir eso”, etc., todos esos mismos argumentos que vengo escuchando por años en distintos temas (el poder de la caviarada, la corrupción brasileña, las llegadas de Ollanta, Villarán y Castillo o esa idea idiota de que PPK iba a volver al Perú un país desarrollado, etc.) que después les reventaron en la cara, porque no escuchan, no creen o son indiferentes y cobardes cuando se les avisa de las amenazas.

Castillo y Antauro están por capturar a los altos mandos del Ejército. ¡Lo de Barragán en Defensa es gravísimo y todos están como si nada! Y así como el fascista Mussolini hizo su famosa “Marcha sobre Roma” en 1922, cien años después Antauro Humala está anunciando algo similar en Puno contra el Congreso en Lima. Anda esparciendo en estos momentos su ponzoña fascistoide por todo el sur, ante receptivos auditorios resentidos y a los que les encanta el discurso incendiario. Y en Lima ni se enteran. Sigan durmiendo y van a terminar, con suerte, exiliados en otro país. Siempre les he alucinado mucho. De verdad…