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Fernando Maestre,Opina.21En el mundo en que vivimos, donde las fronteras se han diluido, es común que un miembro de la pareja deba vivir en una ciudad diferente y, con ello, la angustia de ambos al no saber si la unión continuará. La realidad nos enseña que las parejas duran poco cuando la distancia y el tiempo son largos. Lo cierto es que las parejas tienen que estar cerca la una de la otra para nutrirse de la proximidad de ambos. No sucede lo mismo con otras relaciones. Un padre puede estar separado de su hija 20 años y, si se reencuentran, el cariño no habrá disminuido. La comunicación a la distancia tiene que ser constante. Además, el intercambio de cartas y fotos calma la pena y ayuda a seguir unidos. Importa mucho que se envíen cartas de amor y de deseo, pues hablar solo de cómo pasan los días empobrece la relación. Hay quienes piensan que el elemento erótico resulta imprescindible. Se sabe que muchas parejas intercambian fotos íntimas y llamadas eróticas. Lo que más efecto produce es visitarse por lo menos dos veces al año, pues al volver a encontrarse se renueva el amor y renace el deseo.