La tina. Es una alternativa más cómoda que la ducha. Haga la prueba. (USI)
La tina. Es una alternativa más cómoda que la ducha. Haga la prueba. (USI)

Después de la cama, la ducha debe de ser el segundo lugar preferido para el sexo. Es un sitio natural y propicio para las actividades amorosas en pareja. Es decir, ¡ambos ya están sin ropa! Solo se necesita un poco de tiempo y tener en cuenta ciertas precauciones que veremos a continuación.

ALGUNAS DESVENTAJASEn un escenario aparentemente 'hot' como este, el reto consiste en hallar una postura adecuada. No todas las duchas son lo suficientemente espaciosas como para ensayar cómodamente las poses. Sufren, sobre todo, las parejas disparejas en términos de estatura: si uno de ellos es más alto que el otro, encontrar una postura para la penetración resulta bien complicado.

Otra complicación aparece a la hora de usar preservativos. El agua podría ingresar al condón y alterar la composición del lubricante. Por otra parte, las paredes resbaladizas de la ducha también juegan en contra. Hay quienes se han dado cabezazos y rodillazos involuntarios contra las paredes. En muchos casos aparece la risa por el 'blooper', pero también el dolor y la preocupación ante un posible traumatismo.

El piso es otro peligro. Juega en contra de los amantes, en especial si, por el fragor de las fricciones pasionales, derraman champú o jabón líquido. Cuidado con las piruetas involuntarias.

Un artículo del portal satírico The Onion indicaba que una marca de champú iba a lanzar una línea especial para masturbar al varón. En efecto, la consistencia del champú podría ser un buen lubricante, pero, ojo, los componentes podrían irritar el tejido genital. Y eso arde.

SOLUCIONESPero todo lo mencionado tiene arreglo. Para evitar resbalones, compre tapetes antideslizantes para la ducha. El tema de los tamaños dispares se arregla con ayuda de las paredes. Una idea: si la mujer es más pequeña, el hombre podría cargarla y empujarla contra la pared. Eso facilitará la penetración. También puede servir esto: colocar una toalla en el borde de la ducha para que el hombre se siente. La mujer, a su vez, puede sentarse sobre él y empezar el coito. Por otra parte, el uso de productos de baño es muy útil para los juegos previos. El jabón, por ejemplo, es ideal para dar masajes. El champú podría utilizarse, como bien señala The Onion, como lubricante para estimular las zonas erógenas. Lo cierto es que la ducha, finalmente, es un buen lugar para ser sexualmente creativo. Incluso hay quienes ven la falta de comodidad como un afrodisiaco.

SABÍA QUE

- Las parejas no siempre tienen gustos similares. A uno le puede gustar bañarse con agua fría, pero el otro prefiere el agua bien caliente. Si se bañan juntos, ese podría ser un motivo de conflicto suficiente para matar la pasión y decirle adiós al sexo en la ducha.

- Es por ello que, más allá de detalles técnicos para encontrar la mejor postura, lo más importante es tener disposición. El deseo de intentar algo divertido, por más que no haya espacio o que el agua esté fría, es lo realmente valioso y excitante.