INSUFICIENTE. Urge un control más drástico para evitar tragedias. (Luis Gonzales)
INSUFICIENTE. Urge un control más drástico para evitar tragedias. (Luis Gonzales)

Los ambulantes han desbordado la capacidad de control de la Policía Nacional y del serenazgo en el Centro de Lima. A escasos nueve días de la Navidad, miles de vendedores informales se han adueñado de las calles de Mesa Redonda y el Mercado Central.

Perú21 realizó ayer un recorrido por la zona y comprobó que hay poca presencia de custodios. Los efectivos se limitan a 'espantar' a los informales, pero estos se movilizan rápidamente hacia otros lugares.

Así ocurre en la cuadra 6 del jirón Cusco y en la cuadra 8 del jirón Andahuaylas, dos de los sectores que fueron los más afectados por el incendio del año 2001, que acabó con la vida de cerca de 400 personas.

Una situación similar se vive en el cruce de los jirones Miró Quesada y Andahuaylas. Allí, los ambulantes venden a su antojo toda clase de productos, desde papeles de regalo hasta comida.

Cabe destacar que la Municipalidad de Lima aseguró que unos 350 policías vigilarían Mesa Redonda. Sin embargo, ayer la cantidad de agentes no llegaba a 100, como lo pudimos comprar.

TENGA EN CUENTA

- Ni la presencia de tres patrulleros en Mesa Redonda hace desistir a los ambulantes, quienes venden a sus anchas.

- También hay presencia de vendedores informales en el Jr. de la Unión, Av. Emancipación, Av. Tacna, entre otros lugares.