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- Si el evidente propósito de que Odebrecht construya ese "elefante blanco" del Gasoducto del Sur (ya veremos lo que saldrá de allí en futuras investigaciones… ¿Nos acordaremos también del Cristo y de la arena de La Herradura regalados a Alan García y a Susana Villarán sabe Dios por qué? ¿De la nada urgente Interoceánica Sur del Sr. "Mansión" Toledo, que terminó costando más de tres veces –de US$800 millones a casi US$3 mil millones– y cuya generosa exención del filtro del SNIP por el entonces titular del MEF PPK generó la indignada renuncia del viceministro de economía Luis Carranza) es venderle energía –sea eléctrica o gas– a Chile, dado que no existe allá abajo otro comprador de envergadura que justifique tan disparatado despilfarro… ¿por qué, entonces, Ollanta Humala tensa tanto las relaciones con este país y sigue con la cantaleta del espionaje?

Me imagino que es por agitar electoralmente la bandera y así distraernos de sus problemas (no vaya a crear alguna crisis con Chile para asegurar el voto de confianza congresal a Pedro Cateriano a base de patrioterismo). Lo más gracioso de todo es que un otrora demagogo militar velasquistoide nacionalista y de izquierdas sería quien terminaría facilitando el suministro de energía a… ¡Chile! ¡Y este entreguista a una constructora de Brasil y al hambre de energía de Chile se nos hace el ofendido exquisito con los espías! ¡Jua, jua, jua!

- No soy salsero, pero me era evidente la impresionante erudición del recientemente fallecido Delgado Aparicio en este género, no solo por cómo expresaba sus conocimientos, sino también por cómo han manifestado sus respetos los principales exponentes de la salsa. Esa sapiencia debería ser reconocida de alguna manera.