LO ÚLTIMO

Un acuerdo imposible

“Amparados en una caprichosa interpretación de la ley, los dos fiscales se niegan a dar cualquier explicación al Parlamento, a la opinión pública o al Papa. Y el procurador sostiene que nadie lo manda”.

Jorge Barata

Alerta: Jorge Barata llega a firma de acuerdo entre Fiscalía y Odebrecht (AFP)

Mariella Balbi
Mariella Balbi

El gobierno vive pendiente de las encuestas. La baja de la aprobación presidencial produjo el cambio de gabinete. La alta aprobación a los fiscales que ven el acuerdo con Odebrecht fue celebrada ampliamente. No obstante, cuando un sondeo de opinión preguntó por dicho acuerdo, el 63% dijo estar en contra de que se firmara.

Poco importó el sentir ciudadano. El tal acuerdo se firmó contra viento y marea en Brasil. Sin embargo, aún no declara Jorge Barata, el colaborador más importante, el fundamental, el que revelará quiénes son los grandes cacos. Los fiscales dijeron que no lo ha hecho porque Barata, que no es tonto, quiere primero que el juez peruano apruebe el acuerdo.

Ahí también hay desacuerdo. Son cuatro casos diferentes, con sus colaboradores e implicados. El presidente del Poder Judicial declaró que debían ser cuatro jueces, los fiscales a cargo designaron uno. Ni debate hubo. La otra pieza de este trío exclusivo es el procurador del caso Lava Jato que depende del Ministerio de Justicia y ha fijado –no sabemos cómo– una magra reparación de aproximadamente 180 millones de dólares.

Amparados en una caprichosa interpretación de la ley, los dos fiscales se niegan a dar cualquier explicación al Parlamento, a la opinión pública o al Papa. Y el procurador sostiene que nadie lo manda. Treinta millones de peruanos estamos en manos de este trío. Ridículo para una república.

Además, nos amenazan/asustan con que si se inquiere mucho, Barata se ‘amoscará’ y nunca conoceremos a los corruptos, aunque la mayoría ya está identificada. Tampoco pueden incluirse otras obras de Odebrecht donde vaya que hay sospechas, porque la empresa no quiere. Y no podemos obligarla.

Más de 50 parlamentarios han pedido interpelar al ministro de Justicia. Le guste o no, el procurador ad hoc depende de ese pliego. Nos han machacado como a bruto que los procuradores son recontra autónomos, no le informan a nadie. No ocurrió ello con las ex procuradoras Príncipe y Ampuero.

Las inquietudes del pliego interpelatorio son válidas: no sabemos si el acuerdo firmado fue exonerado de la Ley 30737, que indica la ruta para fijar la reparación civil. Si así fue, ¿cómo se calculó la magra indemnización que se supone que pagará Odebrecht? El presidente y el ministro de Justicia sostienen que el monto es bajo. ¿Si Odebrecht no obtiene ganancias, no paga?

A quienes tienen justificadas dudas les dicen que quieren proteger a la corrupción sin precisar por qué. El fiscal brasileño Orlando Martello afirmó claramente: “La Fiscalía peruana debe buscar evidencia”. Ser ‘Barata dependientes’ nos sale caro.

LO ÚLTIMO
Ir a portada