El otro acosador en el Congreso

Luis Lopez Vilela

¿Quién es Luis Lopez Vilela, el congresista del "masaje asqueroso" contra Paloma Noceda? (Perú21)

¿Quién es Luis Lopez Vilela, el congresista del "masaje asqueroso" contra Paloma Noceda? (Perú21)

Editorial Perú21
Editorial Perú21

Cuando una mujer ha denunciado haber sido víctima de un acoso o una violación, surgen voces que ponen en duda el caso con expresiones como ‘por qué no lo dijo antes’, ‘debió defenderse’, ‘cualquiera reclama y denuncia de inmediato’, entre otras de similar temperamento con el fin de minimizar las acusaciones y afectar a la denunciante.

Paloma Noceda es una mujer instruida, en una posición privilegiada, de poder. Es congresista. Y, hasta hace poco tiempo, miembro de la bancada en mayoría, Fuerza Popular. Sin embargo, esa condición no la protegió de haber sufrido un acoso en el Parlamento; lo peor, ser víctima de uno de sus colegas, Luis López Vilela, cuya identidad recién proporcionó ayer.

Noceda, al igual que muchas mujeres, sufrió acoso sexual, según ha denunciado, y guardó la pena y la vergüenza en silencio, hasta que, animada por la ola de solidaridad e indignación que despertó la denuncia de la aeromoza que fue víctima de otro congresista de Fuerza Popular, Moíses Mamani, se animó a hacer público lo que le había pasado, en pleno Congreso.

Si esto ocurre con una congresista de la República, cómo no podemos pensar en el miedo e inseguridad que sufren las mujeres de nuestro país ante hechos similares en los que su integridad es violentada sea en casa, en la calle, en su centro de trabajo o de estudios.

López Vilela, también fujimorista y actual presidente de la Comisión de Fiscalización, ha salido a negar todo e incluso ha dicho que Noceda debe demostrar de qué lo acusa, añadiendo que, de no hacerlo, la denunciaría por difamación.

Sabemos que los acosadores niegan sus inconductas, pero este caso debe investigarse en el Congreso. López Vilela, quien, por cierto, el sábado se va a casar, ya ha sido acusado ante la Comisión de Ética con anterioridad.
En el proceso también debería revisarse por qué el entonces presidente del Parlamento, Luis Galarreta, no actuó como debió hacerlo cuando la congresista Noceda le informó lo ocurrido. Una actitud muy distinta a la de su sucesor, Daniel Salaverry, quien el sábado, apenas conoció la denuncia, le expresó su respaldo y puso a su disposición al procurador del Legislativo.

En la casa donde se legisla y fiscaliza no se pueden tolerar comportamientos ni personajes de esa calaña. Que sea suspendido, como lo han hecho con Mamani; y al final desaforado. No se puede ser contemplativo con esas inconductas desde donde más bien debe emanar respeto y autoridad.

Nuestro apoyo a Paloma Noceda en su denuncia y a quienes están dispuestos a luchar contra el acoso y otros delitos sexuales que tanto afectan a las niñas y mujeres de nuestro país.

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