notitle
notitle

Con la aparición de videos y denuncias, la palabra 'reglaje' se ha confundido con el trabajo común de los aparatos de inteligencia y contrainteligencia de "seguimiento" a una persona para informar a sus superiores adónde va, con quiénes se reúne, etc. Esto último se realiza contra un delincuente o sospechoso de serlo, pero algunas veces, de manera ilegal, también contra quienes son considerados adversarios del gobierno de turno.

En cambio, el reglaje en nuestro país se conoció como el primer paso de una operación terrorista que buscaba conocer la rutina diaria de la persona para decidir en qué lugar y momento podría ser atacada (secuestro o eliminación) sin develar la identidad de los ejecutores.

Fue Sendero Luminoso el que inició esta práctica cuando, desde fines de 1981, inauguró sus "aniquilamientos selectivos" contra funcionarios gubernamentales, autoridades locales y también contra los que eran considerados soplones. El alcalde ayacuchano Fermín Azparrent; la teniente alcaldesa María Elena Moyano, de Villa El Salvador; y el Dr. García Rada, presidente del Jurado Nacional de Elecciones, son algunos de los innumerables casos de la insania senderista.

En el caso del MRTA, los reglajes fueron contra empresarios y personas pudientes para secuestrarlos y pedir dinero a cambio de su liberación, y, si no lo conseguían, los podían matar sin miramiento. Ello a pesar de que el cobarde asesinato del general EP ® Enrique López Albújar tomó como pretexto el supuesto asesinato de los emerretistas heridos en el combate de Los Molinos, en Jauja.

No obstante, también las FF.AA., principalmente el Servicio de Inteligencia del Ejército, hizo su parte. El asesinato del periodista ayacuchano Luis Morales, de Leonor Zamora –ex alcaldesa huamanguina–, de los estudiantes universitarios en Huancayo, etc., se realizó bajo el pretexto de que la guerra era política, no convencional.

Pero ahora, con el sicariato, el reglaje entre bandas se ha hecho masivo.