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Fernando Maestre,Opina.21fmaestre@peru21.com

La oposición de los hijos del primer matrimonio siempre tiene por causa los celos y la fantasía de que la madre sigue unida al papá que ya no existe. Muchas veces, esta oposición llega al extremo de que la madre renuncia a nuevas parejas porque no quiere "ponerles padrastro" a sus hijos. Los celos egoístas se inician cuando los padres anuncian el divorcio limitándose a decir: "Hijo, yo te quiero mucho, seguiré siendo tu padre, pero viviré en otra casa y siempre cuidaré a tu mamá", cuando lo que debería decirse es: "Desde ahora podré tener otra pareja y tu mamá podrá casarse de nuevo y tener hijos, si lo desea". Las familias peruanas obvian la segunda parte, y lo hacen por miedo a dañar a los hijos. Lo cierto es que los hijos no están informados de que hay la posibilidad de un segundo matrimonio, de allí los celos y negativa de este justo deseo materno. Conclusión: Toda pareja que se divorcia debe decirles a los hijos que cabe la posibilidad de que ambos formen nuevos hogares y tengan hijos, sin que ello signifique la pérdida del amor a los primeros hijos.