notitle
notitle

En el clima de la costa hay El Niño de 1998 y todo el resto. Las noches más cálidas (25 °C-26 °C), la temperatura más alta de Lima (35.2 °C), la mayor lluvia de Ica y mil casos más se vivieron en 1998.

Ya no más. Enero 2017, sin El Niño y sin La Niña (porque ya terminó su débil presencia), la mayor lluvia de Ica, las mayores acumulaciones de lluvia en Arequipa, las mayores temperaturas de Lima y los caudales de muchos ríos costeros han alcanzado los enormes números de 1998.

Chile acaba de vivir su mayor temperatura jamás registrada: 44.9 °C. California tiene su temporada de lluvias más fuerte superando los El Niño de 1983 y 1998. El casquete polar del norte en mínimos históricos. Los huaicos de Lima llegan todos los días.

El Rímac va camino de tener su segundo enero más abundante medido en Lima; (aun cuando las lluvias sobre las lagunas de Sedapal están debajo de sus promedios habituales).

Las buenas autoridades dirigen el esfuerzo de lidiar con los embates; mientras que algunos despistados solo critican por qué los pobres no viven donde lo hacemos los pudientes y por qué los alcaldes lo permiten. Peor que el clima: la desunión y la desidia de los que miran sobre el hombro.

Un damnificado es un peruano. Hay miles y vendrán más. Es la hora solidaria y nada más.