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Santiago Pedraglio,Opina.21No quieren otro 2001 o 2011, con un victorioso equivalente a Alejandro Toledo o a Ollanta Humala, por más que ambos hayan sido suficientemente complacientes con las demandas del poder establecido.

Se quiere hacer creer, por ejemplo, que la Primera Sala Civil ha "salvado" a García de la Megacomisión que lo investiga, cuando su reciente resolución declara nulo lo actuado solo entre la fecha de afectación de su derecho (8 de marzo) y su presentación del recurso de amparo. Es decir, la sentencia no anula "lo que comprende la citación del 31 de mayo del 2012 y el levantamiento del secreto bancario, entre otros actos…". Más aún, dispone que la Megacomisión puede "continuar válidamente el procedimiento" de investigación, siempre respetando el debido proceso, y que es "competente para investigar la gestión de Alan Gabriel García Pérez como Presidente de la República, dentro del plazo encomendado o prorrogado por el pleno del Congreso".

Mientras tanto, un fujimorista pasó a presidir la Comisión que investiga el caso de Óscar López Meneses. Una posición clave porque desde ahí pretenderán cambiar de un plumazo diez años de historia, intentando validar que Montesinos y sus operadores fueron un cáncer dentro del puro e inmaculado accionar gubernamental fujimorista.

Sin embargo, lo más seguro es que estos esfuerzos por lograr unas elecciones del 2016 sin sobresaltos se desbarranquen. Como se comprobó en las últimas presidenciales, el electorado insatisfecho con el tipo de crecimiento económico pesa entre 25% y 30%, al que hay que sumar los puntos que representan los potentes "anti" que generan las candidaturas de Alan García Pérez y de Keiko Fujimori.