Ministerio del Trabajo anuncia que el lunes 30 de abril será día laborable. (USI)
Ministerio del Trabajo anuncia que el lunes 30 de abril será día laborable. (USI)

El Día Internacional de los Trabajadores surgió en el Congreso Socialista de 1889 en París. El 1 de mayo se tomó para conmemorar el inicio de las famosas huelgas obreras en Chicago de 1886, en protesta por las prolongadas jornadas de trabajo.

El 1 de mayo es feriado en muchos países. Curiosamente, en Estados Unidos, el Día del Trabajo es en otra fecha (primer lunes de setiembre). En el país de Trump, el 1 de mayo se ha convertido en una oportunidad para las demandas de millones de inmigrantes (May Day).

Para los peruanos, históricamente, los principales problemas nacionales han sido la pobreza y el desempleo. Sin embargo, desde 2010, la inseguridad y la corrupción pasaron a ser una preocupación mayor (Ipsos, 2015). La variación de prioridades –que parece mantenerse– se produjo en pleno boom económico.

Luego de la extraordinaria reducción de la pobreza cercana a 60% en 2000 a 20.7% en 2016, el año pasado la pobreza aumentó a 21.7%, mientras el trabajo formal se reducía y los ingresos tributarios como porcentaje del PBI completaban su quinto año consecutivo de caída (13.4% en el Perú, frente al promedio regional, que supera el 20%).

Aproximarnos al drama de la pobreza y el desempleo implica revisar un problema fundamental de nuestra sociedad: la informalidad. Esa interacción alejada de las leyes, en un marco en el que convergen impunidad e ineficacia.

El empleo informal llegó al 73.3% de los trabajadores en 2017 (66% en el ámbito urbano y 95% en las áreas rurales). Es decir, solo 6 de los 17 millones de trabajadores del país se encuentran empleados con las formalidades de ley (INEI, 2018).

La propuesta del ex presidente Pedro Pablo Kuczynski en 2016 para crear 1.5 millones de trabajos formales a 2021 será otra promesa incumplida. Esperemos que nuestros políticos aprovechen el feriado para reflexionar sobre soluciones concretas para enfrentar la informalidad –no solo– laboral.