Triunfo

Levántate, Maicelo

Maicelito: Acabo de leer tu mensaje de las tres de la mañana de ayer: Solo te escribo porque estoy algo triste pero muy sereno porque hoy aprendí a levantarme y acepto mi derrota con mucha humildad. No estés triste, batería. ¿Triste porque te caíste? Tranquilo. No hay nada de qué avergonzarse cuando uno cae peleando.