Jaime Bayly

Terremoto en Buenos Aires

“El domingo fue un día aciago, malhadado, que reafirmó mi sospecha de que tal vez no debía haber viajado”.

Terremoto en Buenos Aires

Perdón por la terquedad

“No entraré en política. No seré un exescritor. Seré un escritor hasta el último de mis días, perdón por la terquedad”.

Perdón por la terquedad

La fuente de la felicidad

“El problema es que a veces Leo tiene mal aliento y viene a besarme. Entonces es una verdadera prueba de amor”.

La fuente de la felicidad

Las playas del deseo

“No es fácil hacer un programa cuando estás pensando que, tal vez, a esa misma hora, tu mujer se está enamorando de un hombre”.

Las playas del deseo

El verano soñado

“Sueño con disponer de las diez semanas del verano para irnos con mi esposa y nuestra hija adonde nos dé la regalada gana”.

El verano soñado

Gente que pide favores

“Le digo que en mi casa no guardo veneno para matar humanos y nunca he comprado veneno de ese poder letal”.

Gente que pide favores

El vendedor de ilusiones

“El político despliega todas las técnicas de seducción para hacernos creer que nos conviene confiar en él”.

El vendedor de ilusiones

Mi corazón es un volcán

“No chocar con carros, personas, grupos de poder, matones peligrosos, es un arte. Llevo en mi sangre genes chocarreros”.

Mi corazón es un volcán

Cuaderno de bitácora

“Me habían reservado el salón más grande. Había más de mil personas. Me recibieron con un aplauso atronador”.

Cuaderno de bitácora

La felicidad sin esfuerzo

“Porque la felicidad es una cosa sagrada y, cuando la has encontrado por fin, más vale que sepas atesorarla”.

La felicidad sin esfuerzo

La goma de mascar

“El político es una goma de mascar, un chicle: te mastican y, cuando te sacan todo el azúcar, te escupen”.

La goma de mascar