Videla durante la lectura de su sentencia en 2010. (Lavoz.ar)
Videla durante la lectura de su sentencia en 2010. (Lavoz.ar)

El exdictador argentino , durante el último régimen militar en Argentina, reveló en una entrevista periodística la complicidad de la Iglesia católica con el régimen militar que gobernó la Argentina entre 1976 y 1983 y los crímenes de lesa humanidad que perpetró.

De esta forma, fue a cambio del silencio de los familiares de las víctimas, que la se encargó de avisar sobre el destino de los aniquilados , para que estos "cesen la búsqueda", según se desprende de la entrevista hecha en 2010 por la revista el Sur y reproducida hoy por el diario .

"Se lo planteó como una situación muy dolorosa y nos asesoraron sobre la forma de manejarla. En algunos casos, la Iglesia ofreció sus 'buenos oficios', y frente a familiares que se tenía la certeza de que no harían un uso político de la información, se les dijo que no busquen más a su hijo porque estaba muerto", aseguró.

El objetivo era evitar "la repregunta, que es un derecho que todas las familias tienen" acerca de qué pasó con sus seres queridos y dónde fueron enterrados. "Eso lo comprendió bien la Iglesia y también asumió los riesgos", afirmó el ex dictador.

PENSARON PUBLICAR LISTA DE DESAPARECIDOSRafael Videla, condenado en 2010 a cadena perpetua por los fusilamientos de 29 presos, afirmó incluso que al llegar al final de su tiempo al poder, la pensó en la posibilidad de publicar una lista con los nombres de las víctimas secuestradas y desaparecidas, perdo descartaron la idea.

"Si a una madre le decíamos que su hijo estaba en la lista, nadie le impediría que preguntara dónde está enterrado, ¿para llevarle una flor? ¿quiénes lo mataron? ¿por qué? ¿cómo lo mataron? No había respuestas para cada una de esas preguntas, y creímos que era embochinchar (hacer ruido, lío) más esa realidad, y que sólo lograríamos afectar la credibilidad".

Consultado sobre las torturas, y la usurpación de bienes propiedad de las víctimas ,Videla tachó esos actos como "bajezas humanas" derivadas del gran "poder y libertad de acción otorgados al Ejército".

"Es inevitable que muchos utilicen esas libertades en beneficio propio", justificó.