Videla, de 86 años, suma una condena más. (AP)
Videla, de 86 años, suma una condena más. (AP)

El exdictador fue condenado hoy a 50 años de prisión por la apropiación de niños durante la última dictadura militar en Argentina, un delito que no se ha repetido en otros regímenes de facto de América Latina.

La sentencia fue dictada por un tribunal oral de esta capital, que desde febrero de 2011 llevó adelante un juicio contra Videla, el expresidente de facto Reynaldo Bignone y otros nueve acusados por el robo de 34 bebés nacidos de mujeres cautivas entre 1976 y 1983.

Este proceso ha sido inédito, ya que por primera vez la justicia consideró que la apropiación ilegal de menores no fue una práctica aislada sino dispuesta desde la cúpula de las Fuerzas Armadas como parte de una estrategia más amplia de represión ilegal contra la subversión en la década de 1970.

Organismos de derechos humanos denunciaron la desaparición de 30,000 disidentes durante el régimen de facto –los registros oficiales dan cuenta de 13,000 casos–, entre ellas muchas embarazadas que dieron a luz en cautiverio. En general los bebés eran entregados a militares u allegados, quienes los inscribían con su apellido y una fecha diferente de nacimiento para no dejar rastros.

En diciembre de 2010, Videla, de 86 años de edad, fue condenado a cadena perpetua en cárcel común por los fusilamientos de 29 presos en la Unidad Penitenciaria de San Martín, Córdoba. Sin embargo, debido a su edad, cumple la sentencia en arresto domiciliario, porque la legislación argentina así lo permite.