Nelson Merentes, ministro de Finanzas de Venezuela. (EFE)
Nelson Merentes, ministro de Finanzas de Venezuela. (EFE)

El ministro de Finanzas de , , afirmó ayer que el dólar paralelo "perturba" a la sociedad, bajo férreo control cambiario desde 2003, por lo que busca reformas legales y acercarse a los empresarios, tras admitir que las políticas del gobierno chavista aún no tienen éxito.

"El llamado dólar paralelo. Ese es el que perturba y pone las ansiedades en la sociedad venezolana", dijo Merentes en entrevista con el periodista y exvicepresidente del fallecido mandatario Hugo Chávez, José Vicente Rangel.

"Este es un Gobierno aprobado en 18 elecciones, que ha tenido éxito en lo social, pero aún le falta tener éxito en lo económico", agregó.

Para el también ex presidente del Banco Central de Venezuela (BCV), una mejora de los indicadores económicos pasa por "reformar varias leyes", como la de Ilícitos Cambiarios, que aseguró "no ha cumplido los objetivos", y la de Mercado de Capitales, que podría traer de vuelta a las casas de bolsa como entes autorizados por el BCV.

Venezuela mantiene un fuerte control de cambios con una cotización oficial de 6.30 bolívares por dólar, pero la moneda estadounidense es prácticamente inaccesible, lo que fomenta un mercado paralelo en el que la tasa oficial casi se sextuplica.

Para atender la demanda de divisas y controlar las distorsiones del mercado, el BCV ha realizado cuatro subastas desde marzo a agosto, de alrededor de US$300 millones, destinadas a viajeros y a sectores específicos de la economía, con un precio estimado por analistas en 11.7 bolívares por dólar para los ciudadanos y 10.9 para las empresas.

"A Venezuela le entran alrededor de US$47,000 millones producto de las actividades económicas. La pregunta es: ¿es suficiente o no? Claro que es suficiente, para la economía y estabilidad de la población", dijo el ministro, refiriéndose a la entrada anual de divisas.

No obstante, Merentes agregó que la solución del problema amerita trabajar de la mano con el empresariado y los inversionistas.