Túnel Marmaray no estará operativo al 100% inmediatamente. (AP)
Túnel Marmaray no estará operativo al 100% inmediatamente. (AP)

inauguró hoy el túnel que une Asia con Europa por debajo del en Estambul, una obra con una importante participación de empresas españolas, y con la que el país eurasiático conmemora sus 90 años como república.

El túnel, de 13.6 kilómetros de longitud, de ellos 1.4 bajo el mar, supone la primera conexión de ferrocarril entre Europa y Asia al sur de Rusia y que enlaza directamente con el Lejano Oriente a través de Irán.

En la ceremonia de apertura, encabezada por el presidente de Turquía, Abdullah Gül, estuvieron presentes el primer ministro turco, , los jefes de Gobierno de Japón, –el principal financista de este puente–, y Rumanía, Victor Ponta, así como la ministra española de Fomento, Ana Pastor.

Los primeros en atravesar el Bósforo a través del nuevo túnel fueron los invitados al acto oficial.

"A partir de hoy acortamos el tiempo de viaje entre dos continentes a cuatro minutos", dijo Erdogan en su discurso oficial de inauguración de la obra, cuyo costo es de 3,000 millones de euros, poco antes de partir el primer tren.

"Marmaray, que fue un sueño durante 150 años, se ha vuelto realidad", añadió Erdogan, exalcalde de Estambul cuyos 'megaproyectos' urbanos alimentaron las protestas contra el Gobierno en junio pasado.

La obra, que iba a durar cuatro años pero ya lleva nueve, estuvo interrumpida durante mucho tiempo por el hallazgo de una serie de tesoros arqueológicos.

El túnel, un doble tubo sumergido a más de 50 metros bajo el lecho del Bósforo, está concluido y concebido para resistir a terremotos de hasta 9 grados en esta región que registra una fuerte actividad sísmica.