El ministro del Interior de, Süleyman Soylu, presentó su renuncia al cargo tras duras críticas por generar aglomeración en mercados luego de dispuso un toque de queda por 48 horas para evitar la propagación del .

A través de Twitter, Soylu dio a conocer que renunció al cargo e hizo referencia a las imágenes difundidas en los medios del país que mostraban a un gran grupo de personas que acapararon las calles para comprar productos de mercados dos horas antes del inicio del toque de queda.

Lo que llamó la atención de las imágenes es que los ciudadanos turcos no vestían mascarillas ni tampoco mantenían un distanciamiento social. Estos hechos fueron criticados por la oposición al gobierno del presidente turco quienes indicaron que el ministro facilitó "en dos horas un volumen de contagio de dos días.

”Estas imágenes no son acorde a un proceso bien gestionado y con mi experiencia, y con la parte de responsabilidad que me toca en este asunto, no deberíamos haber dado lugar a ellas", expresó Soylu en Twitter.

Además indicó que el toque de queda se decretó “de buena voluntad para frenar algo los contagios durante el fin de semana". También pidió “disculpas a la nación y al presidente Erdogan", al que se declaró “leal para toda la vida”.

“Dejo mi cargo en el Ministerio del Interior, que he desempeñado honradamente”, acotó Soylu.

Pese a la polémica y el pronunciamiento de Soyly, el presidente Erdogan rechazó su renuncia.

“La dimisión de nuestro ministro de Interior no fue aceptada. Continuará cumpliendo sus funciones”, expresó la presidencia en un comunicado.

Desde mediados de marzo rige en un toque de queda para los mayores de 65 años y desde hace una semana para los menores de 20. En tanto, a la ciudadanía en general se ha solicitado salir a las calles lo menos posible. Sin embargo, gran parte de la población sigue yendo a trabajar.

En Turquía se vienen registrado 97 muertos por el coronavirus. En total, han fallecido 1,198 personas desde que declaró la primera víctima el 18 de marzo pasado.