En Turquía se han cerrado ya varias plataformas de Internet. (Reuters)
En Turquía se han cerrado ya varias plataformas de Internet. (Reuters)

endureció los controles de Internet mediante una polémica ley aprobada en el Parlamento, que permite a las autoridades bloquear páginas web sin que medie una orden judicial.

La propuesta, impulsada por el gobierno islamista-conservador del primer ministro , obliga además a las empresas de Internet a archivar durante dos años los datos de los usuarios.

La oposición criticó la ley como un intento de censura y acusó al gobierno de querer acabar con voces críticas. También desde el extranjero se alertó a Erdogan de que la iniciativa es una intervención en las libertades de los ciudadanos.

La Unión Europea (UE) instó al gobierno turco a dar marcha atrás con la legislación. "La ley debe ser reformulada acorde a los estándares de la UE", instó el portavoz del comisario de extensión del bloque europeo, Stefan Füle. Bruselas destacó que la población de Turquía precisa mayores informaciones y más transparencia, no obstáculos.

En Turquía se han cerrado ya varias plataformas de Internet muy populares que eran usadas por los adversarios de Erdogan y por el movimiento de protesta local. Sin embargo, hasta ahora era necesaria la orden de un juez.

En el punto más álgido de las protestas contra el estilo autoritario de gobierno de Erdogan a mediados del año pasado, cientos de activistas fueron detenidos tras convocar manifestaciones a través de Internet.

Como los medios oficialistas no informaban sobre las manifestaciones o apenas lo hacían, las redes sociales se convirtieron en el principal canal de comunicación del movimiento de protesta.

El presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, criticó en Twitter la ley diciendo que es "un paso hacia atrás en el contexto ya de por sí acotado para la libertad de prensa". Según reportes del Comité por la Protección de Periodistas CPJ (por sus siglas en inglés), el país que tiene encarcelados a más periodistas a nivel mundial es Turquía.

El Gobierno rechazó las criticas internas y aseguró que la mayor facilidad para bloquear webs se toma para proteger a la juventud de las malas influencias de Internet, así como de las drogas y la pornografía.

Erdogan y su administración han sido blanco de críticas internacionales en los últimos meses por la persecución de periodistas y activistas de Internet. La oposición acusa al Ejecutivo de estar limitando cada vez más las libertades fundamentales y los derechos en el país.