Un grupo de ciudadanos en realizó el último domingo una ‘marcha fúnebre’ en alta montaña por la desaparición del Pizol, uno de los alpinos más estudiados del mundo, a consecuencia del cambio climático.

A la actividad acudieron cientos de personas llevando el tradicional luto. Ellos se trasladaron a la parte inferior del extinto glaciar, situado a unos 2.700 metros de altitud, cerca de la frontera con Liechtenstein y Austria.

En el lugar se colocó una corona de flores y- a diferencia de lo que sucedió en Islandia el 18 de agosto durante el acto para denunciar la desaparición del Okjokull, el primer glaciar de la isla nórdica víctima del cambio climático- no se colocará una placa conmemorativa.

“El Pizol no es el primero, pero podemos considerar que se trata del primer caso de un glaciar en Suiza en vías de desaparición que ha sido muy bien estudiado”, aseguró a AFP Matthias Huss, glaciólogo en la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, quien participó en la marcha.

La situación del Pizol parece irreversible, puesto que desde 2006 perdió entre el 80% y el 90% de su extensión. Actualmente tiene un tamaño de 26.000 metros cuadrados, es decir, “menos que cuatro campos de fútbol”, añadió Huss.

Según un estudio de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich, así como el Pizol, se estima que el 90% de la extensión de 4.000 glaciares suizos, que aportan importantes recursos de agua, podría desaparecer antes de finales de siglo si no se reducen las emisiones de CO2, por lo que este funeral busca crear consciencia de las consecuencias del deshielo de estas fuentes de vida.

Fuente: AFP