(Reuters)
(Reuters)

Los inspectores de recogieron hoy en dos hospitales testimonios de víctimas del presunto ataque químico perpetrado la semana pasada a las afueras de Damasco, después de que por francotiradores, informó el secretario general de la ONU, .

A pesar de las "circunstancias muy peligrosas" a las que se enfrentan los expertos, Ban dijo que pudieron "visitar dos hospitales, entrevistaron a testigos, supervivientes y médicos y también recoger muestras".

Según fuentes de Naciones Unidas, los hospitales están en Moadamiyat al Sham, al suroeste de .

El convoy de vehículos de los expertos de la ONU fue atacado por francotiradores no identificados cuando intentaba llegar a Ghuta, al este de la capital, lo que obligó a suspender momentáneamente las actividades programadas, según informó más temprano el portavoz de la institución Martin Nesirky.

El régimen de Bashar al Assad y la oposición también se acusan mutuamente de la responsabilidad de los disparos.

EVIDENCIA DETECTABLESi efectivamente se usó gases neurotóxicos el pasado miércoles cerca de Damasco, los inspectores de la ONU podrán fácilmente encontrar e identificar los rastros, a condición de que puedan tomar muestras en el lugar del presunto ataque y en las víctimas, aseguran los expertos entrevistados por la AFP.

"No debería ser difícil, sobretodo si se trata de moléculas de tipo sarín o otras conocidas", estima Pascal Klintz, toxicólogo y experto medico-legal francés.

"Si los inspectores de la ONU toman las muestras correctas, de sangre, orina, en los tejidos grasos –en donde se fijan–, y en la ropa, no habrá ninguna dificultad analítica en llevar a cabo este tipo de investigación, aun cuando haya pasado un período largo", asegura Klintz a la agencia AFP.

Incluso cinco días después del presunto ataque, "hay grandes posibilidades de encontrar sarín y sus derivados en el suelo, en municiones que estallaron, y en fluidos corporales como en la sangre o en la orina", explica el doctor Alastair Hay, especialista en toxicología de la Universidad británica de Leeds.

Ralf Trapp, experto en desarme que trabajó en la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) que está proveyendo expertos al equipo de la ONU, dijo a la agencia Reuters que los rastros de químicos en la orina desaparece en días, aunque la sangre puede contener indicios por semanas.

"Deberían recolectarse (muestras) lo más pronto posible luego del incidente, preferentemente dentro de un par de semanas del supuesto uso" de armas químicas, dijo Trapp.