(Reuters)
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Los rebeldes sirios señalaron que la violencia en el país ha cobrado la vida de otras 80 personas este miércoles, entre ellas las de 54 civiles, la mayoría en y en la sureña provincia de Daraa.

Además, los rebeldes negaron que las tropas del Gobierno hayan logrado un decisivo avance en la norteña ciudad de , la mayor del país. La televisión estatal aseguró previamente que los militares habían forzado a los "terroristas" a huir.

El comandante del Ejército Libre de Siria, Abu Omar al Halabi, aseguró que los rebeldes controlan "más de la mitad de Alepo". Se combate en los barrios de Salaheddine y los vecinos Al Shaar y Hananou, añadió.

Por su parte, el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos señaló que fuerzas del Gobierno sirio mataron a decenas de civiles en una redada a las afueras de Damasco. La mayoría de las víctimas fueron ejecutadas de forma sumaria.

En Al Harak, provincia sureña de Daraa, perdieron la vida dos combatientes rebeldes y ocho civiles. Según las estimaciones de la oposición, solo el martes último murieron en toda Siria más de 250 personas, entre ellas 51 miembros de las fuerzas leales a Assad.

En tanto, el mediador de la ONU y la Liga Árabe para Siria, Lakhdar Brahimi, acudirá el viernes a la sede de la ONU en Nueva York, donde se reunirá con el secretario general Ban Ki-moon y otros oficiales de alto rango con el fin de crear un plan con miras al diálogo.