La violencia en Siria no se detiene. (EFE)
La violencia en Siria no se detiene. (EFE)

Hombres armados secuestraron a un equipo de siete trabajadores del Comité Internacional de la tras detener su convoy en una carretera del norte de .

Simon Schorno, vocero del CICR en Damasco, dijo que el plagio tuvo lugar cerca de la aldea de Saraqeb, en la provincia de Idlib, cuando el equipo regresaba a la capital de Siria. Seis de los secuestrados son trabajadores del CICR y otro un voluntario de la Media Luja Roja siria, agregó.

El funcionario no dio a conocer las nacionalidades de los seis empleados del CICR.

La agencia noticiosa estatal siria dijo que, según un funcionario anónimo, los atacantes dispararon contra los cuatro vehículos del equipo del CICR antes de capturar a sus ocupantes y culpó a los "terroristas", designación utilizada por el régimen para referirse a quienes se oponen al presidente .

Schorno dijo que el equipo se encuentra en Siria desde el 10 de octubre para estudiar la situación médica en la zona y ver cómo suministrar ayuda sanitaria. Precisó que la zona del norte de Siria en la que fueron secuestrados "por definición es un área de acceso difícil".

Gran parte de las zonas rurales en la provincia de Idlib, así como el resto del norte de Siria, cayeron en manos insurgentes el último año, y los secuestros ocurren con frecuencia, especialmente de los miembros de organizaciones de socorro y los periodistas extranjeros.

MÁS MUERTOSPor otra parte, un grupo de activistas informó que un ataque con morteros por parte de las fuerzas del régimen sirio causó por lo menos 11 muertos, entre ellos mujeres y niños, en una ciudad del sur.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos, con sede en Gran Bretaña, dijo que por lo menos tres niños y cuatro mujeres fallecieron cuando fuerzas del gobierno atacaron un edificio en la localidad sureña de Daraa.