Líderes de los grupos delincuenciales y Barrio 18 anunciaron hoy un "simbólico desarme parcial" tras una visita del secretario general de la OEA, , a la cárcel La Esperanza, en El Salvador.

"Ambas pandillas hemos acordado hacer un nuevo gesto de buena voluntad, con el cual esperamos (…) contribuir en la recuperación de la paz social", señala un comunicado leído por el recluso Carlos Mojica Lechuga, quien hizo referencia a una tregua pactada en marzo que ha reducido el índice de homicidios de 14 a 5,5 por día.

Meses después, los pandilleros declararon como "zonas de paz" los centros escolares salvadoreños y anunciaron que no reclutarían forzosamente a nuevos integrantes.

El facilitador del desarme, el exguerrillero Raúl Mijangos, dijo a la agencia AP que "aún no se tiene definido el día, la hora, ni el lugar para la entrega de las armas".

Mojica agregó que en respuesta a la petición pública del presidente para cesar todo tipo de violencia contra las mujeres, "ya hemos girado instrucciones precisas para contribuir positivamente a ese llamado".

En , las pandillas establecidas en populosos barrios del país están integradas por más de 50,000 jóvenes y adolescentes. Alrededor de 9,300 están presos, según cifras policiales.