Robert DuBoise fue acusado injustamente de violación y asesinato en 1983. (Foto: Innocence Project)
Robert DuBoise fue acusado injustamente de violación y asesinato en 1983. (Foto: Innocence Project)

En Florida, Robert DuBoise fue acusado injustamente de violación y asesinato en 1983, lo sentenciaron a pena de muerte, pero luego lo volvieron a condenar a cadena perpetua y ahora, tras 37 años en prisión, intenta rehacer su vida sin mostrar algo de rencor.

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“Espero que mi historia ayude a otros a seguir luchando para demostrar su inocencia. No puedo recuperar las décadas que perdí, pero intentaré reconstruir mi vida con mi familia. No será fácil. Estoy muy agradecido de que se haya escuchado mi voz y que la verdad esté ahí afuera”, dijo DuBoise a , una organización que trabaja con casos de personas que han sido condenados injustamente.

Salió libre el 27 de agosto, pero recién el lunes 14 de setiembre lo exoneraron de los cargos de violación y asesinato y se le borró del registro estatal de delincuentes sexuales.

Un caso minado de errores

Robert DuBoise fue acusado y sentenciado por el ataque a Barbara Grams, de 19 años, cuando se dirigía a casa desde su centro de trabajo en un centro comercial de Tampa.

Las pruebas que determinaron la sentencia fueron el testimonio poco confiable de un informante en la cárcel y el análisis defectuoso de las marcas de mordidas en una de las mejillas de la víctima, pese a que todas las pruebas físicas excluían a DuBoise y no hubo testigos que lo ubicara cerca de la escena del crimen.

Sobre el informante pesaban múltiples condenas por secuestro, robo y agresión a un agente de la ley, luego de su declaración en contra de DuBoise sus condenas fueron reducidas y salió en libertad, pese a que en el juicio aseguró que no se beneficiaba a cambio de su testimonio.

Las marcas de mordidas es una técnica poco confiable que ahora obliga a la Unidad de Revisión de Condenas (CRU) revisar los casos del condado de Hillsborough que las utilizaron como evidencia para asegurar una condena. En el caso de DuBoise, pese al testimonio de tres expertos en el juicio, se determinó años después que la marca en la mejilla de la víctima no era una mordida.

“Agradezco a la Unidad de Revisión de Condenas por su asociación en este caso y espero colaborar en el reexamen de otros casos de marcas de mordida para identificar otras condenas erróneas que resultaron del uso de esta evidencia altamente poco confiable”, expresó Susan Friedman, abogada de Innocence Project de DuBoise.

Durante décadas, los odontólogos forenses testificaron que podían identificar la fuente de una marca de mordedura. Sin embargo, años de investigación han socavado por completo esta afirmación.

El ADN

DuBoise siempre dijo que era inocente y creía firmemente que la prueba de ADN sería determinante en su libertad. Sin embargo, su caso estuvo a punto de venirse abajo.

En agosto de 2006, DuBoise presentó una moción para realizar pruebas de ADN posteriores a la condena. En una audiencia de 2008, el secretario de la corte testificó que todas las pruebas admitidas en el juicio, que incluían el equipo de violación de la víctima, fueron destruidas en 1990, solo cinco años después de su condena.

En 2020, a pesar de que se informó que toda la evidencia biológica del kit de violación fue destruida, se encontraron diapositivas de la autopsia de la víctima en la oficina del Médico Forense del condado de Hillsborough. Posteriormente se realizó la prueba de ADN y obtuvo como resultado el ADN de dos varones y se excluía a DuBoise.

“He estado esperando este día durante casi 37 años. Siempre supe que el ADN probaría mi inocencia y esperaba que la evidencia pudiera ser encontrada no solo para mí, sino también para mi familia”, dijo el sentenciado injustamente.

“Una vez más, me disculpo con Robert en nombre de todo el sistema judicial por todo lo que ha pasado. Incluso después de casi 37 años, el trabajo de un fiscal es buscar justicia, y esa obligación de buscar justicia nunca termina. Las condenas injustas privan a las víctimas y sus familias de justicia; merecen la verdad, no un cierre falso basado en una historia falsa”, dijo el fiscal estatal de Hillsborough, Andrew Warren.

Robert DuBoise está con su madre y hermana, vive en un centro en Tampa para personas encarceladas injustamente y, según adelantó Innocence Project, no es legible para una compensación por delitos menores que cometió cuando era adolescente. En tanto, el asesinato de Barbara Grams volverá al expediente sin resolver.

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