La tiembla ante una epidemia del en la , que ha puesto en alerta a los nueve países que la conforman tras confirmarse un muerto y 11 nuevos afectados.

Peter Salama, director del programa de gestión de situaciones de emergencia de la OMS, reconoció que es el "peor" escenario del momento. "Estamos muy preocupados y nos preparamos para el peor de los escenarios", señaló en una rueda de prensa.

Por su parte, el ministro congoleño de Sanidad, Oly Ilunga, confirmó que entre los nuevos infectados hay tres empleados sanitarios y que al menos 17 personas murieron a causa del virus en estos últimos meses. 

Según información oficial, para luchar contra la epidemia y evitar su propagación a otros países, el órgano de salud ha enviado un millón de dólares de su Fondo de Contingencia para .​

La República del Congo ha registrado más brotes de esta fiebre hemorrágica mortal, detectada hacia 1976. Sin embargo, la más grave hasta la fecha se ha registrado entre 2013 y 2016 en África Occidental —Liberia, Sierra Leona o Guinea Conakry — se cobró más de 11.000 vidas, según Naciones Unidas.