(Bloomberg)
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El director y el subdirector del renunciaron hoy tras con estrechas conexiones con la entidad, acusado de conspirar para ingresar clandestinamente a unos US$26 millones desde .

Paolo Cipriani y Massimo Tulli presentaron sus renuncias tres días después del arresto de monseñor , que trabajaba en un importante cargo contable en la administración financiera del Vaticano y sobre el que la Justicia italiana ya tiene abiertas dos investigaciones.

Un comunicado del informó además que el presidente del banco, Ernst von Freyberg, asumirá el cargo de director general interino y que se creó el nuevo puesto de director de riesgos para mejorar el cumplimiento de las regulaciones financieras.

En el último de una serie de escándalos en el Banco Vaticano, monseñor Scarano, de 61 años, fue detenido el último viernes junto con Giovanni Zito, un agente de los servicios secretos, y el operador financiero Giovanni Carenzio.

Los tres están acusados de conspirar para ingresar clandestinamente 20 millones de euros en efectivo a Italia desde Suiza pertenecientes a amigos millonarios de Scarano de la industria naviera en la ciudad sureña de Salerno, donde el clérigo está bajo una investigación separada por sospechas de lavado de dinero.

La noticia de la renuncia de los dos importantes gerentes del banco Vaticano, conocido oficialmente como el Instituto para las Obras de Religión (IOR), llega solo días después de que el creó de la controvertida entidad.

Como parte de los cambios gerenciales anunciados hoy, Rolando Marranci fue nombrado como subdirector general y Antonio Montaresi como director de riesgos. Se inició un proceso que seleccionará a quienes ocuparán los puestos de manera permanente.