Una madre cuya hija murió después de contraer una infección relacionada con el agua en un hospital ha exigido respuestas sobre su suministro “contaminado” y acusa al jefe de salud de “encubrimiento”, en .

Kimberly Darroch, de 35 años, se mostró desconsolada al conocer las razones por las que su pequeña Milly Main, de diez años, que acababa de vencer un agresivo cáncer, perdió la vida.

La pequeña se encontraba en remisión en el Hospital Queen Elizabeth University (QEUH) de la ciudad de Glasgow, y se preparaba para irse a casa cuando desarrolló una infección que finalmente terminó con su vida.

Se trató de una infección causada por la bacteria stenotrophomonas, que se relacionó con unas pruebas en el suministro de agua de los pacientes con cáncer infantil en el hospital durante una investigación.

La madre manifestó que se sentía “engañada” y “decepcionada”, y exigió respuestas de la Secretaria de Salud Jeane Freeman y la junta de salud, NHS Greater Glasgow y Clyde.

‘Me siento decepcionada. No hay palabras. Estoy en shock. Ella [Milly] era divertida, era aventurera, simplemente le gustaba seguir adelante, era muy resistente. Ella era un personaje", refirió Darroch.

“Estaba llegando al escenario donde había vuelto a ser Milly de nuevo y luego, el 25 de julio, contrajo la infección y fue entonces cuando la perdimos”, agregó la madre desconsolada, según informa The Herald.

Al respecto, los jefes del hospital han insistido en que el suministro de agua es seguro y dijeron que no se puede determinar la fuente del error que llevó a la lamentable muerte de Milly porque las pruebas de suministro no se llevaron a cabo en el momento de su muerte, en agosto de 2017.

Sin embargo, este escándalo se suma al historial del problemático hospital, que se encuentra en el centro de dos investigaciones de seguridad. Incluso, tiene un antecedente coincidentemente lamentable en el que una fuente descubrió una investigación sobre la muerte de un niño por una infección relacionada al suministro de agua y que los resultados de esta no fueron revelados a los padres del menor.

LUCHADORA HASTA EL FINAL

Después de más de dos años en el Yorkhill Children’s Hospital de Glasgow, en 2015 la pequeña se la consideró libre de la leucemia que padeció desde los 5 años. Pero cuando la enfermedad regresó, Milly ingresó en el QEUH.

Su tratamiento nuevamente fue exitoso y estaba ansiosa por volver a casa y reanudar pasatiempos como escalar rocas. Sin embargo, Milly contrajo una infección a través de su línea Hickman, un catéter utilizado para administrar quimioterapia, que la llevó a desarrollar sepsis.

“Después de eso, les tomó nueve días poner a Milly en cuidados intensivos, con la función cardíaca disminuida. Milly estaba triste antes de que la llevaran a la unidad de cuidados intensivos”, reveló su madre, según BBC.

“Cuando tienes una línea Hickman, esta está abierta. Ella se duchaba todos los días en ese hospital y yo era muy estricta en limpiarla. Milly y yo la limpiamos. Se cambiaron los cabezales de la ducha en más de una ocasión y ellos [el personal] también estaban revisando los filtros en la habitación”, agregó.

FALTA DE COMUNICACIÓN

Darroch dijo que ella y su pareja recibieron muy poca información sobre la causa de la muerte, y agregó: “Nos dijeron que no sabían qué infección tenía y qué causaba su deterioro. Nunca se nos dio ninguna indicación clara de lo que causó la muerte de Milly”.

Sin embargo, comenzó a sospechar cuando vio que “stenotrophomonas” figuraba como la causa de muerte en el certificado de defunción de su hija. En septiembre de este año, la madre le escribió a la Secretaria de Salud, Jeane Freeman, y le suplicó que investigara el caso de su hija, pero no obtuvieron respuestas.

Ahora, la Secretaria de Salud enfrenta llamadas de los escoceses para que renuncien o sean despedidos todos los responsables por este último escándalo en el QUEH, que se inauguró en abril de 2015.

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