Las autoridades sanitarias de Nueva Zelanda aseguraron no saber el origen exacto ni la variante de la nueva infección de COVID-19 detectada. (Archivo / Marty MELVILLE / AFP)
Las autoridades sanitarias de Nueva Zelanda aseguraron no saber el origen exacto ni la variante de la nueva infección de COVID-19 detectada. (Archivo / Marty MELVILLE / AFP)

Las autoridades sanitarias de Nueva Zelanda confirmaron el domingo el primer caso comunitario de COVID-19 desde hace más de dos meses.

Una mujer de 56 años, que había regresado recientemente de Europa, dio positivo diez días después de completar una cuarentena obligatoria de dos semanas, aunque había notado los síntomas varios días antes de hacerse el test.

Las autoridades pusieron en marcha el rastreo de contactos cuando se descubrió que la mujer y su marido pasaron varios días viajando por la región de Northland mientras ella era potencialmente infecciosa y visitaron unos 30 lugares diferentes.

El ministro de Sanidad, Chris Hipkins, dijo que era demasiado pronto para decidir si se volvería a aplicar un confinamiento total o parcial.

“No sabemos el origen ni la variante de la infección”, dijo en una rueda de prensa.

La mujer regresó a Nueva Zelanda el 30 de diciembre tras pasar cuatro meses en Europa -principalmente en España y Holanda- y fue dada de alta de un hotel de Auckland donde cumplió cuarentena el 13 de enero.

La directora general de Sanidad de Nueva Zelanda, Ashley Bloomfield, dijo que había dado negativo en dos test mientras estaba aislada, y que su marido no había mostrado ningún síntoma.

Se trata del primer caso conocido de transmisión comunitaria de coronavirus en Nueva Zelanda desde el 18 de noviembre.

Nueva Zelanda es uno de los países que mejor gestionó la pandemia, con solo 25 fallecidos de los 1.927 casos confirmados por COVID-19 en un población de cinco millones de personas.