Vladimir Putin tiene que jugar bien sus cartas. (AFP)
Vladimir Putin tiene que jugar bien sus cartas. (AFP)

El presidente de Rusia, , dio su señal más clara hasta la fecha de que no dejará que una disputa sobre el destino del excontratista de seguridad estadounidense descarrile las relaciones con Washington.

Snowden, quien es buscado por por la filtración de datos de sus programas secretos de vigilancia, después de pasar más de tres semanas en un aeropuerto de Moscú, tratando de volar a un país que lo albergue.

Permitir que el estadounidense permanezca en Rusia aún de manera temporal alteraría a Washington, pero la negativa abriría a Putin a la crítica local de que cedió ante la presión del exenemigo de Moscú en la , a pesar de que se ha negado a extraditar a Snowden.

"Las relaciones bilaterales, en mi opinión, son mucho más importantes que las disputas sobre las actividades de los servicios secretos", dijo tras ser consultado sobre si el caso Snowden ha ensombrecido una cumbre prevista para septiembre entre Estados Unidos y Rusia en Moscú.

Aunque no especificó si Moscú de Snowden, dejó en claro que sigue insistiendo en que el estadounidense no debe hacer algo que dañe a Washington.

"Hemos advertido al señor Snowden que cualquier acción de su parte que pudiera causar daño a las relaciones ruso-estadounidenses es inaceptable para nosotros", indicó.

Como se recuerda, el fin de semana último se reveló que Snowden aún tendría en su poder para causar "más daño al gobierno estadounidense que cualquier otra persona haya tenido jamás en la historia de Estados Unidos", según sostuvo el columnista de The Guardian Glenn Greenwald.

Snowden es útil como una herramienta de propaganda de Putin, que acusa al Gobierno de Estados Unidos de predicar al mundo acerca de los derechos y libertades que no defiende en casa.