Una de las estrellas emergentes de la política surcoreana, Ahn Hee-jung, dimitió este martes de su cargo de gobernador provincial después de que una de sus asistentes lo acusara en un programa de televisión de haberla violado reiteradamente durante los últimos ocho meses. 

Su caso es el más relevante hasta la fecha de entre todos los registrados en pleno auge de la campaña #Metoo en , uno de los países más desiguales del mundo en términos de .

La agraviada, Kim Ji-eun, era su colaboradora para los asuntos civiles después de haber sido su asistente personal. Lo acusó de haberla violado cuatro veces después de haber sido contratada en junio.

La última de todas ellas sucedió en su oficina el 25 de febrero. Hee-jung conversó sobre el movimiento #MeToo y le pidió disculpas porque "se dio cuenta de que le había herido".

"Se disculpó, así que pensé que no volvería a suceder, pero lo hizo de nuevo esa noche. Pensé que nunca podría escapar de todo esto", contó al canal de televisión JTBC.

"Siempre me decía que no expresara mis opiniones y que viviera a su sombra. No podía decirle que no porque sabía cuán poderoso era".

El año pasado Ahn Hee-jung llegó a ser el segundo contendor en la carrera por la investidura del Partido Democrático, por detrás del vencedor Moon Jae-in, y considerado por algunos analistas como uno de sus posibles sucesores. Ahora, su carrera política está terminada.

El Partido Demócrata en el poder expulsó a Ahn con efecto inmediato. Horas más tarde, el propio político anunció su renuncia como gobernador de la provincia de Chungcheong del Sur y además su retiro de la vida pública.

"Presento mis disculpas a todo el mundo, y especialmente a la señorita Kim Ji-eun", dijo en la red social Facebook. "Le pido que perdone mis estúpidas artimañas, todo fue culpa mía".