La Policía griega arrojó gases lacrimógenos a los manifestantes que lanzaban piedras y bombas molotov en los exteriores del Parlamento en Atenas, mientras los legisladores debatían el exigido por los prestamistas de la y el a cambio de un segundo rescate financiero.

La agentes antidisturbios dispersaron a una gran cantidad de los protestantes apostados en la Plaza Sintagma. Sin embargo, pequeños grupos continuaban enfrentándose a las autoridades cerca del edificio del legislativo helénico.

Los parlamentarios debatían un proyecto de ley que establece 3.300 millones de euros en recortes adicionales de salarios, pensiones y despidos a cambio del segundo paquete de rescate de 130,000 millones de euros al país de parte de la UE y el FMI.

Los manifestantes señalan que los griegos comunes ya han tenido que soportar la mayor parte de la carga de recortes de gastos y alzas de impuestos anunciados previamente para reducir la enorme deuda del país.