Polémica en EE.UU: Amantes de las armas adaptan cuentos infantiles y agregan rifles a sus personajes. (nrafamily.org)
Polémica en EE.UU: Amantes de las armas adaptan cuentos infantiles y agregan rifles a sus personajes. (nrafamily.org)

Polémica es lo que, por decir lo menos, está provocando la Asociación Nacional de Rifle de (NRA, por sus siglas en inglés). El motivo de la controversia es que en su sitio web —dedicado especialmente a la familia— se publicó, a mediados de enero, .

Pero no se trata de una adaptación cualquiera. En esta versión sus personajes portan armas, desde la abuelita de Caperucita Roja —que apunta con su escopeta al lobo feroz mientras le dice "no creo que vayas a comerme hoy"— hasta la misma protagonista del clásico literario (que recibió una como regalo de cumpleaños).

En esta historia, el lobo no se llega a comer a la abuelita. Es la abuela la que salva de una posible muerte a su nieta por tener un arma dentro de la casa. Con esta arma amenaza al lobo feroz, que luego es arrestado por un cazador.

Los creadores de este particular sitio web adaptan , cuyos hermanos portan dos rifles y una pistola.

La autora, Amelia Hamilton —considerada como una 'bloguera conservadora por la NRA, según consigna la BBC— explica que sus adaptaciones son amables porque "nadie se come a los niños", y agrega que los menores "hacen lo que corresponde, que es llamar a un adulto".

El objetivo de sus libros —dice al canal de TV CBS— es "crear lecciones de seguridad" en el manejo de armas.

El problema de todo esto surge de parte de quienes creen que la peor manera de defenderse es empuñando una pistola.

Según las cifras que maneja el Centro de Leyes para prevenir la Violencia con Armas (Law Center to Prevent Gun Violence) de un estudio de 2012, las heridas por arma de fuego causan la muerte de 18 niños y adolescentes por día en Estados Unidos.

Ladd Everitt, vocero de la Coalición para Detener la Violencia con Armas (CSGV, por sus siglas en inglés), dice que esto se trata de "una estrategia de mercadeo para atraer futuros clientes" a la millonaria industria de las armas en el país, según indicó al periódico New York Times.

Los niños estadounidenses comienzan a instruirse sobre cómo manejar y disparar un arma desde edades muy tempranas. Incluso existen armas diseñadas para las manos pequeñas de los niños, como la llamada en el estado de Pensilvania.