El pasado viernes 18 de mayo, Dimitrios Pagourtzis decidió convertirse en un asesino en masa cuando fue a su escuela en Santa Fe () y abrió fuego indiscriminadamente contra sus compañeros de clase. ¿Qué llevó a un joven de 17 años a cometer una masacre de tal magnitud?

La familia de Pagourtzis, que continúa colaborando con las autoridades, dijo encontrarse "aturdida y confundida" ante unos hechos que, para ellos, "parecen incompatibles" con el niño al que conocían. 

El menor de edad no tenía antecedentes penales ni había levantado ninguna sospecha. “Las alertas previas eran inexistentes o muy imperceptibles”, dijo a la prensa el gobernador de Texas, Greg Abbott.

Pagourtzis era solitario, reservado y a menudo víctima de acoso, según cuentan algunos de sus compañeros a 'The Dallas Morning News'. Pero nadie vio en él alguien violento. 

Según un compañero de clase, el asesino estaba fascinado por la historia imperialista de Japón y la cultura samurai, así como insignias nazis, comunistas y fascistas. 

Además le gustaba los videojuegos de guerras y en ocasiones mostraba interés por armas de fuego. Pero, una vez más, "nunca habló de matar a gente o algo así”, refirió un conocido suyo al diario estadounidense. 

Su ex profesora de literatura y arte, Valerie Martin, lo describe como un estudiante “brillante” que no había escrito nada sospechoso en los diarios que redactaban en clase. “Era callado pero no de una manera extraña”, señaló a The New York Times.

Aquel viernes, Pagourtzis fue vestido con su usual larga chaqueta negra, pero tras ella escondía una escopeta y un revólver. La policía encontró diarios personales en su teléfono móvil y computadora donde planificó el tiroteo y un suicidio que no llegó a realizar.