Rompió nuevamente el protocolo. (Reuters)
Rompió nuevamente el protocolo. (Reuters)

El rechazó la escolta presidencial para su primera visita al presidente italiano, Giorgio Napolitano, a pesar de ser una infracción al protocolo y seguridad.

El sencillo Ford Focus de pontífice y el pequeño convoy del Vaticano llegaron discretamente al Palacio del Quirinal sin las sirenas que suelen acompañar a políticos y dignatarios extranjeros cuando transitan por el centro de Roma.

Una vez en el interior, Francisco caminó lentamente frente a la guardia de honor y después saludó al personal y sus hijos, en una nueva evidencia de la sencillez e informalidad.

Sin embargo, su deseo de estar próximo a los fieles y su propósito de luchar contra la corrupción en el Vaticano han planteado nuevos temores a su seguridad, más allá de la ocasional aglomeración de fieles en torno de su automóvil abierto.

BLANCO DEL HAMPAUn fiscal antimafia, Nicola Gratteri, planteó esta semana la alarma de que la limpieza de las finanzas del Vaticano hicieran al Papa blanco de las iras del hampa italiana, aunque no suministró evidencias de que existiera dicha amenaza ni de que el crimen organizado planeara un golpe.

Los comentarios de Gratteri, en una entrevista con el periódico Il Fatto Quottidiano, se relacionan con su reciente libro Agua bendita, que detalla la alianza innoble entre la Iglesia católica y la mafia calabresa n'drangheta.

En la entrevista, señala que el pontífice hacía lo correcto al "quebrar el centro del poder económico en el Vaticano".

"Los que se han nutrido por medio del poder y la riqueza directamente derivada de la Iglesia están nerviosos", dijo Gratteri. Agregó que no sabía si la mafia podía atacar al Papa, "pero por cierto lo estará pensando. El podría representar una amenaza".

SANTA SEDE NO ESTÁ PREOCUPADAEl vocero del Vaticano, Federico Lombardi, afirmó que la Santa Sede no estaba preocupada. "Estamos absolutamente tranquilos. Todo funciona normalmente y no parece haber motivos para alarmarse", dijo.