El Papa llegó esta tarde a procedente de México para una visita de tres días.

Miles de personas dieron la bienvenida al Sumo Pontífice en su primer recorrido por Santiago de Cuba, ocasión le permitiría afianzar las relaciones con la isla y elevar el peso social de la Iglesia Católica en medio de un proceso de reformas para reactivar su economía socialista.

Para la ocasión, la iglesia cubana, que pasó de ser archienemiga de la revolución a mostrarse conciliadora con el gobierno castrista, ha pintado un paisaje idílico en la isla, sin presos y sin apuros económicos diarios.

El presidente recibió al pontífice antes de entrevistarse formalmente con él mañana en La Habana, en una reunión que ha levantado expectativas de cambios más profundos en Cuba.

"Estoy convencido de que Cuba, en este momento especialmente importante de su historia, está mirando ya al mañana, y para ello se esfuerza por renovar y ensanchar sus horizontes", dijo el Papa. "Llevo en mi corazón las justas aspiraciones y legítimos deseos de todos los cubanos, donde quiera que se encuentren", agregó.

Benedicto XVI cerrará su visita el miércoles con una misa en la mítica de la capital, donde hace 14 años el fallecido se ganó el cariño de los cubanos con un viaje que descongeló las relaciones entre el Gobierno y la Iglesia tras décadas de hostilidades desde el triunfo de .