En medio del clima de incertidumbre que ronda Europa tras la debacle de la , la crisis política en este país continúa y hoy el presidente griego, , firmó el decreto que disuelve el Parlamento e insta a la convocatoria de nuevas elecciones para el próximo 17 de junio.

El cierre de este Parlamento, el más breve del país helénico desde la Segunda Guerra Mundial, agudiza el vacío político que se vive en este país, acosado por la posibilidad de una posible salida de la Unión Europea y las consecuencias que derivarían de darse este escenario.

ESPALDARAZOPese a estos problemas, una luz de esperanza se abre para los griegos, y es que los líderes del expresaron su deseo de que el país permanezca en la zona euro.

Las autoridades de los ocho países más poderosos del mundo se reunieron hoy y afirmaron que es "su imperativo" promover el crecimiento y el empleo para reactivar la economía global.

MENSAJES CRUZADOSSi bien por un lado el mensaje dado hoy por los líderes de la G8 aparentan un supuesto apoyo a Atenas y abogan por una eurozona "fuerte y unida" incluyendo a Grecia, el viernes se supo sobre una comunicación entre la canciller alemana, , y Papulias, en la que esta le sugiere al mandatario griego realizar un referéndum para contemplar su estadía en la zona euro o la vuelta al dracma, su antigua moneda oficial.

Asimismo, y a pesar que Alemania desmintió la conversación, la situación se mantiene tensa luego que un alto funcionario europeo reconociera que el Banco Central Europeo (BCE) y la Comisión Europea (CE) trabajan en un plan de contingencia ante una eventual salida de Grecia de la Eurozona.

Este caso, que tanto la G8 como el Fondo Monetario Internacional (FMI) , perjudicaría no sólo a Atenas, sino también a otras economías más grandes de la eurozona, como España, que se vería afectado tras la deuda soberana que el país helénico dejaría impaga.

Según un análisis llevado a cabo por una casa de negocios francesa, este pasivo sumaría cerca de 39.500 millones de euros al estado español, además de otras importantes pérdidas derivadas de préstamos bilaterales y a través del fondo de rescate europeo que los Estados miembros han ofrecido a Grecia.