Cada habitante del planeta genera un promedio de siete kilos de basura tecnológica. (residuoselectronicos.net)
Cada habitante del planeta genera un promedio de siete kilos de basura tecnológica. (residuoselectronicos.net)

Millones de , cámaras digitales, computadoras, tabletas y demás aparatos electrónicos acaban cada año en la basura común, lo que supone un enorme peligro para la salud y el medio ambiente, una bomba ecológica para el planeta, advierte la .

Si en el año 2000 se produjeron alrededor de 10 millones de toneladas de desechos electrónicos, ahora son unas 50 millones lo que equivale a ocho veces el peso de la gran pirámide egipcia de Guiza.

Esa cifra significa que cada habitante del planeta genera un promedio de siete kilos de basura tecnológica y los cálculos prevén que en los próximos tres años esos residuos aumenten en un tercio, según datos de Naciones Unidas.

Muchos aparatos electrónicos, que tienen una vida cada vez más corta, están cargados de metales pesados muy dañinos para la salud. Materiales como el plomo, el mercurio, el cadmio o el zinc pueden ser una fuente contaminante a largo plazo si no se los recicla de forma adecuada.

La Oficina de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (ONUDI), con sede en Viena, calcula que en 2016 los países en desarrollo producirán más basura electrónica que los industrializados.

Para dar una respuesta a esta situación, la ONU ha lanzado la , con el objetivo de promover la reutilización y aumentar el ciclo vital de los productos electrónicos. "Estamos muy al inicio, por el momento no podemos decir que estemos en el buen camino, pero al menos está abriéndose paso en la agenda política", explicó Ruediger Kuehr, secretario ejecutivo de StEP.

"Quienes toman decisiones políticas, como los Gobiernos, son conscientes de que esto es una bomba de tiempo y de que se deben tomar decisiones", asegura.

El problema afecta a todo el mundo porque en los países ricos tampoco se recicla lo suficiente, falta tomar conciencia sobre el problema. "Solo una pequeña parte del material electrónico se recicla en , Reino Unido o ", recuerda Kuehr.

Kuehr afirma que algunas empresas tecnológicas han comenzado a tomar "cierta responsabilidad sobre la basura electrónica generada" mediante distintos programas, pero carga sus críticas en el consumidor que demanda tecnología al menor costo posible.

Por eso, Kuehr aboga por campañas públicas y educativas para concienciar sobre este problema y sobre su impacto en el medio ambiente.

Otro problema es la exportación ilegal de basura tecnológica desde los países ricos, especialmente de EEUU y Europa, a los pobres, donde esos residuos ponen en riesgo la vida de los trabajadores que desguazan los equipos sin la debida protección.

Según estimaciones de la Agencia Europea de Medio Ambiente, al menos 250,000 toneladas de desechos electrónicos salen cada año de la de forma ilegal como bienes de segunda mano, cuando en realidad son productos inutilizables.